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Solo el miercoles tendremos paso

Dinamitarán cinco rocas de 15 toneladas para dar paso, este miércoles, en la vía al Llano
La vía alterna es Barranca de Upía (Meta) – Villanueva (Casanare) – San Luis de Gaceno – El Secreto- Santa María, Guateque (Boyacá) – Sisga – Bogotá.

Esa ruta demora siete horas, tiene también derrumbes en ciertos tramos y por lo menos 30 kilómetros son destapados.
Una segunda alternativa de comunicación que tiene el Meta con el interior del país es la vía Monterrey- Aguazul (Casanare)- Pajarito- Sogamoso (Boyacá)- Bogotá, que son 11 horas de viaje en una vía también en pésimas circunstancias.

La vía al Llano permanece cerrada desde el domingo en la madrugada, cuando una avalancha de lodo y piedra colmó 250 metros de la banca a la altura del kilómetro 46+200, municipio de Puente Quetame (Cundinamarca).

La situación más crítica se vivió hacia las ocho de la noche del domingo cuando un nuevo desprendimiento de material arrastró cinco personas y una retroexcavadora.

Aunque fueron rescatadas tres personas, en la tarde de este lunes seguían desaparecidas dos, entre ellas una menor de edad y un funcionario de Coviandes, la concesionaria que opera la vía.

Ambos intentaban atravesar la quebrada Estaqueca para lograr un trasbordo que los ayudara a completar su viaje a Bogotá.

Andrés Aníbal Corredor Matus, director regional del Invías en el Meta, dijo que para habilitar el paso es necesario dinamitar por lo menos cinco rocas de 15 toneladas de peso y restablecer el pontón que fue taponado por el material de la quebrada.

“No queremos generar falsas expectativas y es mejor decir que hasta el miércoles podremos habilitar el tramo. Ojalá podamos hacerlo antes pero la situación es muy crítica”, indicó el funcionario.

Este lunes en la tarde permanecían en el terminal de transportes de Villavicencio una gran cantidad de personas que había viajado a esta capital para pasar el fin de semana, a la espera de que las empresas de transporte intermunicipal despacharan buses para su retorno a la capital.

Una restricción que había ordenado la Gobernación del Casanare recientemente y la cual prohibía el tránsito de automotores por las vías de ese departamento después de las siete de la noche por razones de seguridad, fue suspendida para permitir el retorno de los viajeros por ese sector.

“Necesito viajar a como dé lugar porque debo estar en mi trabajo a las siete de la mañana (hoy). No importa si me toca irme de pie o en el techo de un bus”, dijo desesperado un viajero que debió pagar 24.000 pesos por el tiquete de regreso a Bogotá.

Por la vía al Llano, el costo del pasaje habitualmente oscila entre 10 y 13 mil pesos.

Entre tanto, al menos unos 350 vehículos cargados con plátano, ganado y verduras permanecían estacionados a la altura de Puente Quetame, esperanzados en que se diera vía al menos en forma provisional.

“Es increíble que una vía con tres peajes y tan caros tenga estos problemas. A mi ya se me está pudriendo la mercancía y tocará rematarla en Bogotá si es que llegamos algún día”, dijo desconsolado Teodoro Rodríguez, un transportador de productos agrícolas.

De otro lado, el director regional del Invías explicó que para que esta situación no se vuelva a presentar, acabó de terminarse el proceso de licitación para la construcción de un puente a la altura de la quebrada Estaqueca, con el cual se solucionaría definitivamente este inconveniente.

Las obras, que deben empezar en 20 días, tienen un costo de 1.800 millones de pesos e incluye la canalización de 80 metros del afluente para evitar que vuelva a torpedear la banca de la vía.

“Estamos legalizando todo lo pertinente a las pólizas de cumplimiento y esperamos que en septiembre ya se tenga la estructura lista”, señaló el director regional del Invías.

José Ricardo Villadiego, jefe de la Oficina de Emergencias de ese instituto dijo que este será el puente número 40 de la vía al Llano y que tendrá unos 50 metros de ancho, 11 de largo y 4 de alto.

En el último año esta quebrada ha originado tres cierres de la carretera y en lo que va corrido del año van cuatro interrupciones del paso por deslizamientos o desprendimientos de roca y piedra.

Por JHON ALFONSO MORENO C.
Corresponsal EL TIEMPO
VILLAVICENCIO.