Menu
 

Proponen nueva política para generar empleo a largo plazo en el Meta

La iniciativa promovida por el CRE con participación del PNUD, la Gobernación del Meta y organizaciones gremiales, académicas y sociales de la región.

A pesar de que el departamento del Meta es considerado como uno de los más promisorios del país por su gran potencial agropecuario, turístico y energético, la desarticulación de las políticas del Estado con la academia y el sector productivo tienen hoy bajo un serio interrogante el futuro del empleo.

Pese a que el Dane no posee cifras del resto de municipios, solamente en Villavicencio el índice de desocupación en el periodo enero marzo de 2006 fue del 14,3 por ciento, equivalente a 20 mil personas.

Ante esta situación, se pretende formular una política de empleo de largo plazo para el departamento. La creación de empleo productivo dirigido a la diversidad de oferta laboral, el impulso a la microempresa y el enfoque educativo hacia la especialización, son sus lineamientos.

Según el investigador Alberto Castañeda, consultor del PNUD y quien elabora para el CRE el documento base, la construcción de la política debe contener un alto grado de consenso y participación.

Según él, es necesario implementar programas específicos y diferenciales para crear empleo productivo dirigido a la creciente oferta laboral femenina y a todas las categorías de personas con dificultades para hallar empleo duradero como grupos de mujeres en desventaja educativa y laboral, jóvenes en proceso de inserción, asalariados enfrentados al cambio tecnológico y la reconversión productiva, trabajadores mayores, desempleados por largos períodos y trabajadores desplazados por el conflicto.

Para Castañeda es importante que la política de empleo del Meta tenga en cuenta a las pequeñas empresas como fuente de empleo.

Sostiene que una mayor competitividad productiva y social en el Meta exige una formación más especializada y mayor cobertura y calidad en niveles técnico y superior.

Diagnóstico

Actualmente en el mercado laboral metense la oferta de trabajo muestra una significativa tendencia a crecer desde 1996, el aumento del empleo en la ciudad está asociado a plazas de baja calidad y al incremento de trabajadores por cuenta propia, que hoy llegan al 43 por ciento del empleo, lo cual nutre al sector informal que supera el 70 por ciento en Villavicencio.

La baja calidad del empleo se refleja en los niveles de ingreso. En la última década el salario promedio en Villavicencio fue inferior en un 10 por ciento al de las 13 principales ciudades del país.

El papel del CRE

Desde hace dos años el Consejo Regional de Empleo (CRE) viene al frente del trabajo que busca formular una política pública de empleo para el departamento del Meta.

Para el Consejo el principal problema del Meta no es el desempleo abierto sino el creciente contingente de trabajadores ocupados en actividades de muy baja productividad e ingresos.

Para sus integrantes es claro que las políticas públicas orientadas a generar empleos de calidad deben considerar el perfil de las actividades productivas y del tejido empresarial en el Meta, que se caracterizan por depender del sector primario; así como las apuestas productivas determinadas en la Agenda Interna de Productividad y Competitividad.

Para Jenny Galvis, consultora del PNUD, el CRE ha permitido disponer de un espacio de gran pluralidad en donde todos los actores públicos y privados del departamento han aportado en la búsqueda de puntos coincidentes que debe tener el empleo en el Meta.

Resaltó que aparte de disponer en pocos días del documento que formule esa política, será fundamental la voluntad de los gobernantes para unir esfuerzos con el sector privado y llevarla a la práctica.

Del funcionamiento y trabajo desarrollado por el CRE hacen parte entre otras entidades la Secretaría de Planeación y Desarrollo departamental, la Cámara de Comercio de Villavicencio, el Plan 2020, la alcaldía de Villavicencio, el Sena, el Dane, el Comité Asesor Regional de Comercio Exterior (Carce), las cajas de compensación Cofrem y Comcaja, Confecoop Llanos, las universidades con asiento en la región y los diferentes gremios de la producción departamental.

Cifras que preocupan

El más reciente reporte del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) indicó que Villavicencio, en donde se concentra más del 80 por ciento del empleo metense, presentó a marzo del presente año un total de 20 mil desempleados, cifra equivalente al 14,3 por ciento.

Este índice es superior al promedio nacional del mismo periodo que alcanzó el 12,6 por ciento.

Además, para agravar el problema de generación de empleo sostenible, la capital del Meta está en los primeros lugares de informalidad del país con cerca del 70 por ciento de personas ocupadas en tales actividades.

Este hecho aparte de disfrazar el índice de desocupación existente y de mostrar una baja calidad del empleo en la ciudad, trae una remuneración hasta en un 50 por ciento por debajo de lo legal.

El poco empleo sostenible y productivo es la constante, pues según el Dane la actividad comercial emplea el 34,5 por ciento de la población ocupada de Villavicencio que llega a 139 mil personas.

Después están los servicios co-munales, sociales y personales con el 23,7 por ciento; el transporte, almacenamiento y comunicaciones con el 11,5 por ciento, mientras que la industria manufacturera apenas genera el 10,8 por ciento del empleo.

Pese a que el Dane regional no dispone de cifras sobre el resto del departamento, la preocupación ronda a los diferentes estamentos públicos y privados.