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Por falta de planeación, Casanare dilapidó buena parte de sus regalías

Aunque el departamento recibió cerca de 2,4 billones de pesos desde 1995, en Yopal hay más de 80.000 personas que viven en la pobreza.

La ausencia de una visión futurista y la improvisación llevaron a que la dirigencia de Casanare dilapidara parte de los millonarios recursos que ingresaron al departamento por concepto de las regalías petroleras.

Según información de la Secretaría de Hacienda de Casanare, desde 1995 y hasta diciembre del año pasado el departamento recibió por regalías 2 billones 334.893 millones de pesos. A eso hay que sumarle los 50 mil millones aproximadamente que en promedio reciben cada año los municipios petroleros como Aguazul, Tauramena y Yopal.

El año pasado a los tres les giraron 65 mil millones de pesos. “Hay aciertos y desaciertos en el diseño de obras”, expresó el gobernador (e), Helí Cala López quien sostuvo que “varias obras se diseñaron por el tiempo que se iba a gobernar, sin visión futurista, lo que ha permitido algunas de ellas como el del Parque Ecológico y Recreativo de Yopal quedaran abandonadas.

Este proyecto desde hace dos años se encuentra expuesto al sol y al agua. Para su construcción se firmó en el 2002 un contrato por 30.893 millones de pesos, recursos que ya fueron pagados aunque la construcción de esta obra se ejecutó solamente en un 60 por ciento.

Como este Parque, también hay unas 80 obras inconclusas en distintos sitios de Casanare que unidas pueden sumar unos 150.000 millones de pesos, dice un informe de la Contraloría Departamental. Mientras que varias de las mi-llonarias obras contratadas se en-cuentran paralizadas, como la despulpadora de yuca en Aguazul. Entre tanto, un informe de la Cámara de Comercio de Casanare, conocido a finales del año pasado, dice que de la población de 120 mil habitantes que tiene Yopal, el 68 por ciento “vive en medio de la pobreza y no tiene acceso a servicios, principalmente de saneamiento básico”.

La falta de preocupación de parte de algunos funcionarios y la no planeación, determinan que varias obras como la del Parque Ecológico de Yopal no estén concluidas a pesar de que los contratos ya se pagaron. Hernnado Herrera La pavimentación de la vía al mirador de la Virgen, en Yopal, se firmó para hacerse de seis metros de ancho pero se hizo de tres metros.

No hubo planificación

Para dirigentes de los gremios de producción de Casanare, el direccionamiento de contratos que se ha dado en algunos casos, se ha convertido en un factor negativo que facilita la corrupción y crea una imagen negativa.
Ello, a juicio de los gremios, ocurre por la falta de una planeación a largo plazo en la que se mejoren los diseños de los proyectos a ejecutar.

Informes de los entes de control señalan que solo los municipios de Aguazul, Tauramena y Monterrey tienen una cobertura en saneamiento básico superior al 90 por ciento. En Yopal esa cobertura llega al 70 por ciento.

“Hay gente en Yopal y otros municipios que no tienen acceso a muchos de los servicios públicos”, expresó Robert Jalil Preciado, coordinador del Centro de Control Cuidadano de Casanare. A ello se suma el testimonio de la ciudadana Nancy Forero, quien dijo que “las obras se quedan a medio hacer y nadie sabe cuánto se gastó en ellas”.

A su vez, el gobernador (e) de Casanare, Helí Cala López, precisó que “se ha mejorado y fiscalmente hemos ocupado en el país el primer puesto en los últimos tres años. En coberturas vamos a llegar al 95 por ciento, lo que quiere decir que también se han hecho cosas serias y responsables”. Helí Cala López, gobernador (e) de Casanare.