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Perros entrenados: héroes de cuatro patas

La unidad canina de la Cuarta División ha salvado 411 vidas entre 2011 y 2012.

En la guerra que las tropas de la Cuarta División del Ejército enfrentan contra el ‘bloque Oriental’ de las Farc hay un batallón de 577 ‘soldados’ que no cargan fusil, munición, ni granadas, pero también se juegan sus vidas en lo profundo de la selva.

La única arma que utilizan es su olfato, entrenado para detectar alrededor de 300 tipos de explosivos improvisados, fabricados y sembrados por las Farc.
Son los perros antiexplosivos del Ejército del Centro de Entrenamiento Canino del Cantón Militar de Apiay, preparados para vivir la dureza de la guerra.

 

En esta unidad canina recibió adiestramiento antiexplosivos la perra ‘Sasha’, la labradora negra que perdió la vida en la operación ‘Sodoma’, en la que cayó muerto el ‘Mono Jojoy’. “La labor de estos perritos es salvar la vida de los soldados de la primera línea de combate y de los civiles de las áreas de influencia de la guerrilla, si no contáramos con ellos las pérdidas de vidas serían incalculables”, dijo el suboficial encargado de la unidad canina, que pidió reservar su nombre por seguridad.

 

Y, según cifras del Batallón Albán, están cumpliendo con esa misión. El olfato de estos canes permitió la desactivación de 323 artefactos explosivos en el 2011, la mayoría en el sur del Meta. Y en lo corrido del 2012, ya van 91.
“Son 414 vidas las que han salvado los perros, son unos héroes, son soldados”, afirmó el coronel Libardo Osorio, comandante del Batallón Albán.

 

En este momento hay 48 en entrenamiento. Al grito de forward speed (velocidad adelante), que pronuncia el guía canino -militar especializado en operaciones antiexplosivos-, ‘Beethoven’, un labrador dorado sale en busca del artefacto. A unos metros encuentra entre la maleza un cilindro cargado con explosivo anfo y al ubicarlo se sienta, mira al guía y espera su regalo: un juguete con el que es entrenado y premiado.

Luego entra en escena ‘Ares’, un labrador negro, y también hace lo suyo. Del mismo escuadrón hacen parte ‘Logan’, ‘Fénix’, ‘Kenya’ y ‘Linda’, entre otros.
Sus edades oscilan entre los 7 y 18 meses, el período adecuado para entrenar porque están dispuestos al juego y es así como reciben instrucción.
El proceso dura unos cuatro meses y los que pasan seis meses en el área de operaciones son reentrenados 15 días, siempre de la mano del mismo guía.
Para evitar que los perros detecten los explosivos, las Farc utilizan formol, creolina y últimamente un artefacto al que llaman ‘relaca’, una mezcla de anfo con pintura de aceite. De ahí que los perros sean reentrenados.
En la unidad canina hay perros de raza labrador, golden retriever y pastor alemán.

 

Fuente: El Tiempo