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ICBF trabajará para que niños víctimas del conflicto reciban ayuda

La subdirectora del ICBF dijo que los niños deben empezar a hacer su ruta de adaptación.

 

El caso de 20 niños del municipio de Recetor (zona montañosa de Casanare) que quedaron huérfanos por el conflicto y que además perdieron la tierra donde vivieron, disparó las alarmas del ICBF para salvaguardar los derechos de los menores desvinculados o víctimas del conflicto.

Para ello creó un programa especial solamente para atenderlos de manera exclusiva y brindarles un acompañamiento psicosocial para que sean reconocidos como víctimas y tengan derecho a una reparación integral.

«Con ese fin utilizamos toda una serie de rutas operativas para que todos los niños víctimas del conflicto se acerquen a través de los distintos centros zonales para que tengan un acompañamiento especial por parte de un defensor de familia para todo el proceso de asistencia, atención y restablecimiento de derechos», dijo Adriana González Maxcyclak, subdirectora general del ICBF.

El programa ofrece una articulación con la Unidad de Atención a Víctimas para que los niños que ingresan a esa ruta hagan una declaración ante el Ministerio Público (Procuradurías y Personerías) para que esos hechos sean valorados, se les reconozca su condición como tal y tengan la garantía de obtener los derechos que establece la ley.

La subdirectora del ICBF precisó que todos los chicos que fueron víctimas del conflicto deben visibilizar los hechos que sufrieron para que empiecen a hacer su ruta de adaptación, sin importar si lo sufrieron hace tres o cuatro años.

«En Recetor (Casanare) estamos haciendo un trabajo de acompañamiento con los niños para la restitución de tierras y por eso se les está dando una representación legal acompañada de un proceso de guardas para que una vez se pueda restablecer el bien tenga nombrado un administrador y cuando sea mayor de edad, pueda recibir el uso pleno del predio»,sostuvo la funcionaria.

Tatiana Parrado, Defensora de Familia del ICBF en el Meta, dijo que por ahora se está trabajando en Villavicencio con con un grupo de unos 40 jóvenes que están en el proceso de restitución de sus derechos y que se está implementando la estrategia divulgativa ‘Déjala volar’ para que se enteren de lo que deben hacer.

Una ayuda para visibilizar el mal

Los adultos que conozcan o sepan de casos en los que sus hijos, amigos, familiares o vecinos sufrieron un hecho que los haya victimizado deben acercarse a cualquiera de los centros de atención zonal y poner en conocimiento el caso.

El objetivo, según el ICBF, es iniciar todo un proceso de orientación, asesoría y acompañamiento, no solamente a ese menor de edad sino a su familia para que se les facilite todo el proceso de restauración de sus derechos.

Temas como violencia sexual, desaparición forzada, secuestro, víctimas de minas y reclutamiento forzado caben dentro de los asuntos que se deben visibilizar para ayudar a estos menores.

Fuente: Eltiempo.com