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Guayabetal, 'bomba social' que amenaza con reventar

Hacinamiento, tristeza y riñas entre pobladores ahora conforman su diario vivir.

Hace poco más de un año, a Mireya Santafé la vida le dio un vuelco. Dejó de vivir en una cómoda y amplia casa, con árboles frutales y con un chorro de agua en el patio en el que se bañaba con sus cuatro hijos las veces que quisiera en Guayabetal.

Foto: Archivo Google

En un ‘santiamén’ la casa que heredó junto con otras cinco hermanas la tuvo que vender hace 10 meses porque estaba dentro del trazado de la doble calzada de la vía al Llano que construye Coviandes. Les pagaron 56 millones de pesos y a ella le tocaron 5 millones de pesos como antic

ipo. El saldo, nada que lo recibe.
Como Mireya hay varias familias que viven errantes en el municipio, sin domicilio fijo y que se resisten a irse del pueblo donde pasaron sus mejores años. Esperan la platica que les queda de saldo por la venta de sus propiedades.Hoy cocina y duerme en una habitación donde vive ‘apretada’ con sus hijos, paga 450.000 pesos de arriendo y el anticipo lo gastó en su manutención.

Muchos dicen sentirse maltratados por Coviandes, que les compró los terrenos. Denuncian que hubo presiones y afán de ocupar sus predios para la doble calzada y algunos dijeron que “se sintieron apla

stados por el desarrollo”, al que culpan de su desplazamiento.

El alcalde de Guayabetal, Alexánder Rodríguez, dice que la comunidad reclama porque en ciertos casos se les pagó un precio que no es justo debido a que no se hizo un adecuado avalúo comercial. “La gente que vendió sus casas está reubicándose donde familiares en el mismo casco urbano y eso genera hacinamiento, pues cada cual se reubica donde puede. Ahora hay casas de familia donde en una pieza viven entre 5 o 6 personas”, sostuvo Rodríguez.

Esa situación, según el mandatario, ha hecho que la vida se encarezca y se empiece a gestar una ‘bomba social’, alimentada por pr
oblemas de drogadicción, alcoholismo, hacinamiento, riñas y hurtos, males que antes no perseguían a sus pobladores.

Hoy el reto del Alcalde es administrar un municipio que tenía 2.700 personas y hoy ya llega a 5.000 que demandan servicios y satisfacer sus necesidades básicas.

‘Sí hubo concertación’

María del Rosario Carrillo Fergusson, secretaria general y gerente jurídica y ambiental de Coviandes, dijo que le parece extraño que la comunidad se esté quejando si se tiene en cuenta que el proyecto ha estado basado en la concertación y ante los ojos de todos sin nada que esconder.

Precisó que en ese municipio, cerca del 95 por ciento de los predios se han negociado sin que se hayan generado mayores traumatismos con la gente.
Ante la queja de la demora en el pago, sostuvo que hay muchos predios que los vendedores no han saneado jurídicamente y que ese proceso se demora, pero que aun así se giraron los anticipos y que el saldo se paga solo cuando el predio ya resuelva todas esas marañas jurídicas y quede a nombre del INCO.

Explicó que está la resolución 545 en la que el Gobierno nacional define los factores sociales (condiciones de vulnerabilidad y de fortaleza) que se deben tener en cuenta para pagarles a los vendedores y que en Guayabetal se han pagado conforme a la ley.
Fuente:
REDACCIÓN 7 DÍAS