Menu
 

Colapso en la seccional de Fiscalías de Villavicencio

En la seccional que cubre cinco departamentos hay 67.953 procesos activos que están estancados.

 

En la seccional de Fiscalías de Villavicencio a un fiscal local le imponen la meta de archivar entre 150 y 200 procesos al mes y, al mismo tiempo, debe hacer 20 imputaciones ante los jueces de control de garantías.

Para acercarse a cumplir con esta carga, ese fiscal debe realizar entre 12 y 17 audiencias diarias por delitos de hurto, inasistencia alimentaria, estafas, invasión de tierras, injuria y calumnia y extorsión.

Lo mismo ocurre con los fiscales seccionales, que deben archivar entre 80 y 100 procesos al mes y hacer 20 imputaciones por casos que van desde homicidios, terrorismo y extorsión a otros de gran impacto.

Esta sobrecarga tiene como objetivo evacuar los 67.953 procesos activos -entre indagaciones e investigaciones- que están represados en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) de la seccional, que incluye al Meta, Guaviare, Vichada, Vaupés, Guainía y los municipios de Guayabetal, Medina y Paratebueno, de Cundinamarca.

El alarmante panorama lo deben enfrentar los despachos de las fiscalías donde, paradójicamente, hay 106 vacantes.

De hecho, no han sido nombrados 35 fiscales locales, seccionales y especializados. Los 71 restantes corresponden a asistentes de fiscalías y judiciales.

“Aquí el sistema penal acusatorio está colapsado. La gente tiene mucha voluntad, pero está desgastada, reventada, tenemos fiscales en licencia por salud”, revela Janeth Espinosa Delgado, presidenta del Colegio de Jueces y Fiscales del Distrito de Villavicencio.

Para soportar su tesis, la directiva judicial indica que el fiscal que menos casos tiene responde por 354 investigaciones, que son especializados. Pero hay locales y seccionales que cuentan con 2.500 y 3.540 investigaciones.

Aún más grave, los fiscales consultados admiten que está en riesgo la administración de justicia y se está abriendo un boquete a la impunidad en la medida en que para cumplir con las metas de archivar procesos se ven obligados a buscar cualquier excusa en el expediente. “Muchos lo hacemos bajo la presión de que sino cumplimos nos sometemos a un traslado a otras regiones”, dijo un fiscal.

Otros, incluso, reconocen que los únicos procesos que avanzan con celeridad son aquellos que son de impacto en los medios o los que la víctima presiona y aporta pruebas para ayudar al fiscal.

El Colegio de Jueces y Fiscales denunció que para suplir una parte de las vacantes en Guaviare, Vichada y Guainía hay fiscales que están afrontando la carga de dos despachos al mismo tiempo. En Guaviare, por ejemplo, hay un fiscal especializado que también maneja los casos de Infancia y Adolescencia.

 

 

Fuente: El tiempo