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A la familia que cayó con 5 kilos de heroína en El Dorado

le iban a pagar 15 millones de pesos

Hasta ahora, el padre se había atribuido toda la culpa, pero sus declaraciones y las de su esposa dispararon las sospechas de los investigadores.

De esta manera, dio un nuevo giro en la Fiscalía el caso de la familia que se hizo tristemente célebre el 27 de junio pasado al ser detenida con droga en sus maletas en el aeropuerto de Bogotá.

Julio Alberto Martínez Ortegón, jefe de la familia, dio toda la explicación a los investigadores de cómo y cuándo lo contactaron para convertirse en ‘mula’ del narcotráfico.

Martha Yaneth Cantor Tovar, madre de los dos menores que resultaron implicados en el episodio, dijo a los fiscales que ella no tenía ni idea de que estaban llevando la droga escondida, porque había peleado con su esposo desde hacía cuatro meses y el viaje a Estados Unidos era una invitación de él en un intento de reconciliación.

En primer lugar, los fiscales dicen que les resulta “extraño” que la señora “decida realizar un viaje y no le cause curiosidad de dónde va a sufragar los gastos su esposo”. Sobre todo si se tiene en cuenta que su negocio de venta de autopartes estaba de capa caída.

Además, puntualizan que si bien el esposo trata de asumir toda la culpa para eximirla a ella, “eso no es suficiente para desvirtuar el compromiso de responsabilidad penal que emerge contra ella por cuanto, se afirma por parte de la implicada que ellos estaban separados hace cuatro meses, sin embargo, su esposo no da a entender esta situación, por el contrario, da a entender que él vivía con su familia”.

Por esas razones los fiscales decidieron dictar medida de aseguramiento, no solo contra el Martínez sino también contra Martha Yanet Cantor.

¿Cómo fue?

Luego de que los perros Hermes y Nina olieron algo extraño en las maletas de la familia Martínez Cantor, las autoridades encontraron en total 22 kilos de un polvo café en cuatro maletas (1 que llevaban en la mano y 3 en la bodega).

Tras hacer los procedimientos de separación de materiales, quedaron 4,8 kilos netos de heroína.

Julio Alberto Martínez, un técnico en maquinaria de 41 años, dedicado al comercio de autopartes y residenciado en Villavicencio, contó que todo comenzó en Bogotá, cuando lo invitaron a una reunión de “repuesteros” para crear una cooperativa.

La idea no prospero pero uno de los invitados a la reunión lo comenzó a visitar en Villavicencio a ofrecerle, de frente, que llevara maletas cargadas cada una con 500 gramos de droga.

Él asegura que al principio se rehusó, pero luego -dice- ante la caída de su negocio y las deudas que tenía decidió aceptar. Lo citaron en el centro comercial Salitre Plaza y le dieron seis millones de pesos para comprar los tiquetes y las maletas ya equipadas con la mercancía.

El trato era que le pagaban 15 millones de pesos por llevar la droga. Cabe anotar que esos 4,8 kilos pueden ser vendidos al por mayor en 750.000 dólares en Estados Unidos, es decir, unos 2.000 millones de pesos.

Eso sin contar las ganancias que se cuadruplican con la venta por gramos en las calles de ese país.

Martínez, con su esposa, una enfermera de 38 años, dedicada a conducir una camioneta escolar, podrían tener penas de prisión de entre 8 y 20 años.

Publicado por el Tiempo.
www.eltiempo.com